


El incienso, conocido científicamente como Boswellia serrata, es una resina extraída del árbol Boswellia, utilizada históricamente por sus propiedades aromáticas y curativas. Tiene un largo historial en las culturas orientales y occidentales y se valora por su capacidad para ayudar al bienestar universal y promover la legibilidad mental. Esta resina aromática suele utilizarse en inciensos, aceites esenciales y fórmulas herbales.
El incienso se utiliza desde hace muchos años, sobre todo en el antiguo Egipto y Grecia. Llegó a ser muy apreciado por sus cualidades aromáticas y a menudo se utilizaba en ceremonias y rituales no seculares. En la herboristería occidental, el incienso se utiliza en fórmulas destinadas a promover la claridad intelectual y favorecer la respiración. Su uso como incienso y en aceites vitales sigue siendo considerable en la aromaterapia hoy en día.
En la medicina tradicional china, el incienso se ha utilizado durante cientos de años para ayudar a la circulación, reducir la irritación y mejorar la salud general. Conocido como "Ru Xiang" en chino, es millas frecuentemente emparejado con otras hierbas para ayudar a vigorizar el cuerpo, aflojar los pensamientos, y apoyar la salud de las articulaciones. El incienso se considera una hierba sagrada en muchas culturas orientales, a menudo utilizada en rituales de recuperación y prácticas espirituales.
El incienso suele utilizarse en infusiones naturales, tinturas y aceites esenciales. También es un componente famoso en incienso y productos de aromaterapia. En formulaciones naturales, es muy a menudo utilizado por su capacidad creída para guiar la salud de las articulaciones, mejorar la circulación, y calmar la mente.
El incienso combina a la perfección con otras hierbas como la mirra, la raíz de regaliz y la cúrcuma. Estas hierbas se mezclan a menudo en la formulación diseñada para ayudar a la aptitud conjunta, disminuir la infección, y vender la claridad mental.